Este post es una mezcolanza de las imágenes que tengo de mi niñez y adolescencia. Para los que estamos entre los 20’s y 40’s es imposible no haber sentido la partida del Rey del Pop. Creo que no existe una sola persona de mi generación que de niño no haya querido imitar sus pasos, copiar su vestimenta y haber soñado con despertar un día y ser El Rey del Pop.
Michael fue el artista que hizo posible que todos los niños podamos agarrarnos las joyas de la familia sin que nuestros padres nos dieran una tremenda puteada, gracias a él hasta ese gesto ofensivo se veía “cute”. Recuerdo haber visto Moonwalker a eso de mis 10 años y en más de una ocasión haberme dado tremendos porrazos (golpes) por intentar hacer el paso de inclinarse 45º como en Smooth Criminal. Era la época de Bad, incluso aquí mostraba que se podía ser “malo” amablemente.
Rondando la adolescencia también recuerdo haber visto una película de Keanu Reeves “Bill & Ted’s Bogus Journey” donde interpretan a unos músicos que al final tocan un concierto en la Luna. Pensaba, y siempre pensé, que si alguien tocaría un concierto en la Luna ese seria Michael. Simplemente a él le gustaban esas clases de cosas, hacer cosas con las que los otros simplemente soñábamos.
Después vinieron los escándalos, las operaciones, los matrimonios y los rumores. Cosas que ahora la gente pretende olvidar o darle mayor relevancia. El resto de los mortales solemos ser tan crueles, nos olvidamos que este pobre individuo, fue casi obligado a llevar una vida para nada común desde los 6 años de edad. Que se puede esperar de una persona que 3 días a la semana da conciertos y presentaciones y los otros 4 los pasa metido en un estudio o ensayando. Viven el sueño que todos queremos vivir, pero no los dejamos tener una vida normal. Al final del camino no se puede tener nada menos que una persona perturbada.
Michael era parte de nuestro subconsciente, en lo malo y en lo bueno, en las bromas, en los recuerdos. Era una hebra más en el tejido de nuestra cultura y un ejemplo claro de lo que la industria le puede hacer a las personas. La imagen que me queda es la del ídolo; brazos extendidos, rostro al cielo lanzando un grito, el viento izando la camisa, destellos que despiden sus pies y manos. Por algún motivo se me viene a la mente en este momento, esa escena de Moonwalker, Michael convirtiéndose en un avión y volando hacia el espacio, quizás así el hubiera deseado hacer su último viaje, hacia lo infinito, donde finalmente descansara entre las estrellas.
Buen viaje Michael, que finalmente encuentres descanso en tu tierra del nunca jamás.
Este post, que por cosas del destino, no salió publicado la anterior semana y fue orientado en una dirección diferente. La anterior semana este post era una crítica burlesca de las idioteces de algunas autoridades locales que ante la ola de delincuencia proponían hacer un toque de queda juvenil y que ya habían implantado, en la zona de Equipetrol, un estado de sitio de fin de semana. Si bien las medidas me parecen, todavía, estúpidas, el tema tomó matices más preocupantes este fin de semana.
Santa Cruz vive una ola de criminalidad que pocas veces antes se había visto. Los asesinatos están a la orden del día, igual que los atracos, violaciones y otros delitos graves. Un sin número de crímenes relacionados con el tráfico y producción de cocaína, inundan las páginas de los diarios y espacios de los noticieros. Se hace paradójico que para el gobierno no existan ambas cosas, ni los crímenes, ya que para el sapopeta del Comandante Departamental de la Policía, Johny Vargas, la ola delincuencial no es tal y los crímenes son normales, dado el tamaño de la ciudad. Lo mismo que para el gobierno, en Bolivia no existe un incremento en la producción de la cocaína. Ni cerrando los ojos y tapando los oídos, se puede negar que esta clase de crímenes no se veía hace algún tiempo ya. Gente que es muerta sin mayor razón que verla muerta, es asesinada de maneras espantosas; de múltiples disparos, de docenas de puñaladas, quemadas hasta las cenizas. Todas estas personas, aparentemente, tendrían alguna vinculación con el narcotráfico porque los motivos no se revelan pasionales o por robo u otro motivo, la mayoría apunta a ajustes de cuenta. Además de estos asesinatos, vemos casi semanalmente cientos de kilos de cocaína decomisados, avionetas robadas y vehículos descubiertos transportando grandísimas cantidades de cocaína.
Pero eso es solo el comienzo, aquí viene lo grave. La anterior semana la Policía se ha visto mezclada en una serie de casos que preocupa en sobremanera. La presentadora de Unitel, Ximena Antelo, fue interceptada por 5 policías en horas de la noche, al parecer por ser muy insistente por reclamarle seguridad ciudadana al comandante de la Policía en una entrevista en dicho canal de televisión. Los policías le habrían dicho: “ahora vas a ver que es seguridad ciudadana” mientras ella huyo en su vehículo. Ahora la presentadora está acusada por uno de esos policías por tentativa de homicidio.
Un par de semanas atrás una mujer denunciaba en un medio de comunicación, que su hijo y otros jóvenes fueron mantenidos rehenes por unos policías después que estos jóvenes hayan sido protagonistas de un accidente. A los padres de los jóvenes se les pidió una suma de dinero que tuvieron que pagar para que no les hagan daño. El fin de semana el hijo del juez que reclamo jurisdicción en el caso de terrorismo, Tapia Pachi, sufrió un intento de secuestro. El mencionado juez dijo que su hijo fue casi secuestrado por 4 sujetos que incluso hicieron uso de sus armas de fuego, Pachi dijo que él creía que los responsables serian agentes de organismos gubernamentales, sin especificar cuáles.
Es realmente preocupante que los organismos encargados de velar por la seguridad de la ciudadanía, que son pagados con el dinero de la misma ciudadanía sean los encargados de violentarla. La complicidad que muestra el accionar de la policía y otras entidades, con los grupos que se dedican a la delincuencia y actividades fuera de la ley, es cuando menos alarmante. No menos alarmante es ver como personas que no están en sintonía con el gobierno son amedrentadas en un intento de acallar sus voces. Esto se está convirtiendo en una jungla y aparentemente no hay nadie que pueda ponerle freno.
El día jueves 04 pasado, Liliana presento un libro que en conjunto con Maximiliano Barrientos antologaron y editaron, además de que ambos tienen su propio manuscrito inserto en la obra. El libro se llama Conductas Erráticas y fue publicado por el sello Aguilar del grupo Santillana. Primero que nada es un gran orgullo ver que Liliana, al fin, se armo de valor y dejo esos miedos para de una vez hacer lo que siempre quiso y de alguna manera lo que muchos esperábamos que haga hace mucho. Por eso… salud Chola! Y que la próxima historia perturbadora tengaexclusivamente tu nombre, aunque me debes mi autógrafo de esta.
Si bien no he tenido el tiempo de pasar a la segunda mitad del libro, lo que he visto es de muy buena calidad, una acertada selección de autores hace que cada historia, hasta ahora, sea cautivante y diversa a la anterior. Sin embargo parece que todas persiguen el mismo objetivo, una introspección de ciertos hechos en la vida de los autores. Un interesante experimento literario que según los expertos, es algo nuevo en Bolivia, debido a su calidad de no ficción, lo cual había sido todo un tema aparte cuando se trata de escritores nacionales, al parecer al escritor boliviano no le gusta escribir sobre el mismo.
Nuevamente felicidades Liliana, Maxi y a todos los autores invitados a participar en esta antología. A quienes tengan la posibilidad y estén buscando una lectura diferente se los recomiendo.
Barack Obama, proveniente de una minoría social y con estudios en una de las mas prestigiosas universidades del mundo.
Luiz Inacio Lula da Silva, proveniente de la clase obrera, sin educación académica, izquierdista y miembro del Foro de Sao Paolo.
Evo Morales...
Esta mañana desperté viendo el mensaje de Obama al mundo musulmán desde Egipto, un mensaje fuerte claro y que busca apertura. Mientras buscaba el video para subirlo me tope con la entrevista de Lula y si ya me había sentido envidioso con el mensaje de Obama, se me revolvieron los intestinos con la entrevista a Lula. Esto demuestra que quienes nos oponemos y criticamos a Evo no es por clasismo, racismo y ni siquiera es por ideología, es puramente por sentido común.
Jhenieffer Wissemberg, esposa del ex presidente de la Aduana Nacional César López, perdió un ojo luego de que un grupo de desconocidos irrumpiera en su domicilio y la atacara violentamente. Su marido destapó el caso de los 33 camiones que habrían salido del departamento de Pando con mercadería de contrabando en 2008. El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, se vio involucrado en el escándalo. La Prensa obtuvo una entrevista exclusiva con la víctima, quien relata lo sucedido en el ataque que sufrió el 9 de agosto del año pasado.
—Usted ha sido víctima de varios atentados. ¿Podemos hablar y recordar esos difíciles momentos?
—En principio debo decirle que me considero una persona fuerte, que durante mi vida he pasado muchos momentos difíciles que he superado por mi convicción de que la vida no nos prueba con situaciones más fuertes que nuestra propia capacidad de superarlas.
Con relación a lo sucedido, vivimos y seguimos viviendo persecuciones, llamadas telefónicas, correos anónimos, autos y personas persiguiéndonos, amenazas y amedrentamientos, los que, sin restarles importancia, nos hicieron más fuertes, unidos y cuidadosos. Creímos que eran sólo amenazas, la forma usual en que los poderosos corruptos utilizan para callar a los que ponen en riesgo sus intereses. Las cosas que se estaban haciendo en la Aduana iban por buen camino, porque de no ser así, ¿quién se habría tomado la molestia de tratar de mantenernos bajo tanta presión?
—¿Después de las amenazas sucedió el incidente del 9 de agosto?
—Las cosas se complicaron cada vez más, y de hecho, mi esposo llegó al punto de denunciar ante el Viceministerio de Lucha Contra la Corrupción supuestos hechos de corrupción que habían detectado en una regional de la Aduana que supuestamente recolectaba fondos para personas influyentes del Ejecutivo. La Aduana, por orden del general César López, abrió en ese entonces un proceso de investigación y le hizo conocer los supuestos hechos al Presidente de la República. La Unidad de Lucha Contra la Corrupción de la misma Aduana empezó un proceso legal ante el fiscal pertinente. El caso fue parado directa e inmediatamente por un ministro de Estado.... Leer más
Cosas como esta parece que ya no le molestan a nadie y han pasado a ser cotidianas en nuestras vidas, vaya cambio...